Arxiu de la categoria: L’Església, viu!

El perdón

EL PERDÓN
El que se siente perdonado es criatura nueva. El que perdona se hace imagen de Dios.
El que se sabe perdonado, gusta la paz. El que perdona se convierte en instrumento de paz.
El que experimenta el perdón conoce a Dios. El que perdona hace presente a Dios.
El que es perdonado sabe de su fragilidad. El que perdona recupera la mayor dignidad.
El que ha gozado el don del perdón conoce el secreto del corazón de Dios.
El que es perdonado se libera del peso de la sombra más oscura. El que perdona es luz.

Misión Popular

Esta semana en nuestro obispado han llegado doce hermanos procedentes de Aragón, País Vasco y de la Comunitat Valenciana. Han hecho la experiencia de ir a anunciar la Buena Nueva de Jesús Resucitado de dos en dos como dice el evangelio:
 “Y llamando a los Doce comenzó a enviarlos de dos en dos,      dándoles poder sobre los espíritus inmundos. Les ordenó que nada tomasen para el camino, fuera de bastón, ni pan, ni alforja, ni calderilla en la faja; sino: Calzados con sandalias y no vistáis dos túnicas.”
El día 4 fueron recibidos por nuestro obispo Mn. Agustí Cortés que les dio la bendición. De los doce que se han quedado en nuestra zona, tres parejas han sido ubicadas en nuestra parroquia y otras tres en la parroquia de Sant Josep Obrer de Sant Boi de Llo.
Han visitado Sant Miquel d’Olèrdola, Vilafranca del Panadés, La Granada, Sant Sadurní d’Anoia, Vallirana, Cervelló, Sant Andreu de la Barca, Molins de Rei, Sant Feliu de Llo., Sant Just Desvern, Esparreguera, Abrera, Olesa de Montserrat, Martorell y Sant Vicenç dels Horts.
Durante estos seis días han anunciado la Buena Nueva en primer lugar a los párrocos y después donde el párroco ha considerado más oportuno. Han visitado asilos, han anunciado por las calles y en las plazas, en los hospitales, etc.. que el Amor de Dios está presente y vivo en el día a día de nuestra historia personal en todos los hombres y mujeres que quieran acogerlo.
Ayer día 10 celebramos en nuestra parroquia unas vísperas como culminación de esta misión y los diferentes equipos explicaron sus experiencias en todos estos días: Dios está presente en nuestra sociedad, su misericordia dura por siempre, Él toca los corazones y se hace presente por medio de las personas que nos rodean.
Todos fueron acogidos en diferentes casas, conventos, parroquias, residencias,… ninguno tuvo que dormir en la calle, no pasaron hambre y pudieron vivir sin dinero y sin móvil.
Bendito sea el Señor que se manifiesta y nos regala experiencias como esta.