EN HONOR DE LA VIRGEN

A la Virgen María, Nuestra Señora, Madre de Jesucristo, nuestro Señor y Salvador, como modelo a seguir en la historia de la salvación.

«Nos has dado a tu Madre como nuestra para que nos enseñe a meditar y adorar en el corazón. Ella, recibiendo la Palabra y poniéndola en práctica, se hizo la más perfecta Madre», san Juan Pablo II.

«La grandeza de María reside en su humildad. Jesús, quien vivió en estrechísimo contacto con ella, parecía querer que nosotros aprendiéramos de él y de ella una lección solamente: ser mansos y humildes de corazón», santa Teresa de Calcuta.

«Dios os salve, María, Madre de Dios. En vos está y estuvo toda la plenitud de la gracia y todo bien», san Francisco de Asís.

«La devoción y el amor a María Santísima es una gran protección y un arma poderosa contra las asechanzas del demonio», san Juan Bosco.

«Nunca tengas miedo de amar demasiado a la Virgen. Jamás podrás amarla más que Jesús», san Maximiliano Kolbe.