ADVIENTO, HACER CRECER LA ESPERANZA

Aparecerá el retoño de Jesé, el que se levanta para imperar sobre las naciones. En él pondrán las naciones su esperanza. Que el Dios de la esperanza os colme del gozo y la paz que da la fe, hasta rebosar de esperanza por la fuerza del Espíritu Santo”. (Ro 15, 12-13).

Saber esperar, vivir de esperanza... y esto en un mundo como el nuestro que tiene prisa por ir quemando etapas, que no espera nada ni a nadie…, en medio de una generación impaciente por conocerlo todo y disfrutarlo todo rápidamente.

¡ADVIENTO!!! Tiempo para la esperanza. Que nos afirma que la historia de la salvación se cumple y que ésta tiene siempre tiempos de paciente y prolongada espera. Es Dios el que nos espera pacientemente. Su amor, su infinita paciencia esperan de cada uno de nosotros que le reconozcamos, que nos podamos encontrar con él. Que seamos capaces de recomenzar en nuestra vida.

¡ADVIENTO!!! Dios viene como novedad, gratuitamente, cuando menos lo esperamos. Él es el don, el gran regalo para la humanidad, para cada persona. Reconocerle pide de nosotros:

  • Velar que supone estar despierto, mirar por la ventana, desplegar las antenas, arreglar “la casa”, quitar “estorbos” para que pueda entrar el Amigo.
  • Escuchar que requiere acallar las voces, los ruidos interiores, alejar las interferencias que nos dispersan, hacer silencio, frenar la agitación… para acoger la Palabra, para la intimidad con él en la oración.
  • Dejarse sorprender porque los caminos Dios no son los nuestros, ni sus planes los nuestros. Él nos sorprende en medio de la historia de cada día, a pesar de nuestro trajín. Nos sorprende en cada uno de los miembros de nuestra familia, en los hermanos de comunidad, en los rostros que pueden llamar a nuestra “puerta” … Adviento es tiempo para las sorpresas de Dios.
  • Comprometerse porque no se trata de esperar cruzados de brazos. Esperar a Dios que viene pide salir a su encuentro, enderezar caminos, rellenar barrancos, abajar colinas… para que pueda así hacerse presente en nosotros y a nuestro alrededor la Salvación de Dios.

¡FECUNDO ADVIENTO 2019!!!