Entender la Cuaresma

ENTENDER LA CUARESMA
Lo importante de la Cuaresma, lo que da consistencia a este tiempo es la Pascua (no a la inversa!). Era y es el tiempo de la catequesis especial de los catecúmenos que se preparan para recibir el bautismo en la Vigilia Pascual.
LO CENTRAL:
En la vida cristiana no hay “reparaciones baratas”, “maquillajes”, “disfraces”, “dos por uno”… La vida de seguimiento de Jesús supone la conversión personal y comunitaria: dejar una manera de vivir y vivir como persona y comunidad renovada interiormente, como “persona nueva”. Todo lo que propone la Cuaresma va en esta dirección. El Evangelio apunta directamente al corazón y lo quiere “recrear”: amarás al Señor tu Dios con todo el corazón, con toda tu mente con toda tu vida.
EL PROTAGONISMO
El protagonismo de la tarea cuaresmal lo tiene el Espíritu de Jesús. Es Él quien lleva a Jesús al desierto. Cada uno condesciende, colabora, acepta este protagonismo del Espíritu y se pone libremente a su disposición. No nos hacemos Santos, no nos cambiamos el corazón. Lo hace el Espíritu con nuestra cooperación indispensable para que sea realidad plena. Pero sin olvidar: “Nadie puede decir “Jesús es Señor” si no es bajo el Espíritu” (1Cor 12,3).
DIAS ESPECIALES
Los días fundamentales son los seis domingos que la componen. Las lecturas del Domingo dan el “tono” a la semana cuaresmal. Después la tradición cristiana ha señalado el “viernes” como día especialmente penitencial en conmemoración del Viernes Santo. Por eso se pone en este dia un “algo especial”: la abstinencia. Tradicionalmente de carne, pero otras abstinencias seguro que el Señor las verá con agrado dado el ritmo de vida y la Sociedad que vivimos. No se trata de hacernos “daño” para fastidiarnos; se trata de acciones pedagógicas para recordarnos lo esencial y ayudarnos a escuchar a Dios y convertirnos de corazón.