Cuaresma – 2018

Donde parecía que la vida era imposible, ¡hay vida!
Donde parecía que nada podía florecer, ¡hay flores!
Donde parecía que todo era muy árido, ¡hay vida que amanece!

A pesar del ruido del mundo,
de la distracción y de la superficialidad,
¡es posible cultivar el encuentro con Dios!

A pesar del desánimo, la infidelidad, la decepción,
la falta de esperanza,
¡es posible esperar la novedad de la vida
que brota en lo inesperado!

A pesar de los pesares,
Dios quiere irrumpir en nuestras vides, rehacerlas,
y mostrar la belleza que el corazón esconde.

Con Dios al lado, No hay tierra que no sea fecunda.
Con Dios al lado, de la mano de Dios, Tu vida es “lugar de Dios”,
“reino de Dios” “profecía y sorpresa”.

Con Dios de compañero, Tu vida florecerá.
Y lo árido se convertirá en vergel.